Clafoutis de Ciruelas Claudias

Si tuviera que elegir un dulce de la repostería típica francesa, no podría: me gustan todos. Por ejemplo, éste que os presento hoy, el clafoutis, es una receta tan sencilla, tan rica y tan versátil, que podría estar entre mis favoritos. Pero estaría a la altura del “Flaugnarde” o del “Flan parisino”, de la “Tarta Tatin” o de otros tantos postres tan típicos franceses y que tanto me gustan. 
Y aunque el clafoutis más típico se prepara con cerezas, yo he hecho éste basándome en la receta del blog “Cuisine et gourmandise” y que lo prepara con ciruelas claudias. Cuando veo una receta con estas ciruelas no me puedo resistir. Es, junto a la uva moscatel, mi fruta preferida. Tengo también publicada la “Tarta Tatin de ciruelas claudias”, pero he de reconocer, que me costaría saber cuál me gusta más. 

Llevé este clafoutis a una comida en casa de Mari Losada y fue todo un éxito, el sabor y el dulzor de las ciruelas, mezclados con esa masa suave y ligera, tipo crepe, es un postre perfecto para una comida de verano junto al mar…. ¿Se puede pedir más?
Ingredientes : 

750 gr de Ciruelas Claudias 
5 Huevos 
120 gr de Harina 
120 gr de Azúcar 
1 pizca de Sal 
500 ml de Nata 
140 ml de Leche 
2 cucharadas de Ron 

Mantequilla para hornear 
Azúcar glas 

Helado de Vainilla 

Preparación : 

Precalentamos el horno a 180ºC. Medimos todos los ingredientes, engrasamos la fuente de horno que vayamos a utilizar y lavamos y cortamos por la mitad las ciruelas, quitándoles el hueso. 

Batimos en un bol los huevos con la harina, el azúcar y la sal. Incorporamos poco a poco la nata y la sal, sin dejar de remover, hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Añadimos también, si nos gusta, el ron. 

Colocamos las ciruelas sobre la base de la fuente que hayamos elegido, con la parte redondeada hacia arriba. Vertemos la crema sobre las ciruelas, de forma que queden cubiertas. Repartimos por encima trocitos de mantequilla y metemos el molde al horno, durante 60 minutos. Estaremos pendientes del horneado, para que no se tueste demasiado la superficie y si así fuera, la cubrimos con papel de aluminio y dejamos que se siga horneando. Estará listo cuando se haya cuajado toda la superficie. 

Sacamos el clafoutis del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla. Lo servimos templado, espolvoreado con azúcar glas y acompañado de una bola de helado de vainilla.

0 comentarios