Ingredientes :
175 grs de Galletas Digestiv
75 grs de Mantequilla
400 grs de Chocolate Blanco
400 grs de Fresas
200 grs de Azucar glas
300 grs de Queso Philadelphia
200 ml de Nata para montar
Preparación :
Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida, hasta integrar bien toda la mezcla. Vertemos las galletas en un molde de fondo desmoldable de 20 cm. (previamente engrasado) y lo repartimos bien y lo aplastamos con ayuda de un vaso o cualquier otro objeto, para compactarlo sobre el fondo y que quede una capa lisa y homogénea.
Ponemos el molde a enfriar en el frigorífico, por lo menos ½ hora. Yo he utilizado una mezcla de galletas con cacao, que me había sobrado de otra preparación y he hecho una tarta más grande, porque era para muchas presonas. He hecho la tarta en un molde de 25 cm, por lo que he aumentado a ojo, las cantidades.
Derretimos 375 grs de chocolate en el microondas con mucho cuidado de no quemarlo o al baño maría, hasta que se derrita totalmente.
Separamos 6 fresas que usaremos para decorar. El resto las limpiamos y las trituramos con la batidora, hasta obtener una crema. Añadimos el azúcar, el queso y la nata y seguimos batiendo, hasta que estén integrados todos los ingredientes y la mezcla sea esponjosa.
Incorporamos poco a poco el chocolate derretido, sin dejar de batir hasta que se incorpore totalmente. Sacamos el molde del frigorífico, limpiamos bien el borde interior del mismo y lo engrasamos. Vertemos la mezcla sobre el molde y alisamos la superficie.
Guardamos la tarta en el congelador, por lo menos 8 horas, por lo que conviene hacer la tarta con antelación. La receta indica que se puede dejar sin congelar, pero esa mezcla no es suficientemente consistente, para que solidifique y se pueda desmoldar sin problemas. Si no quisiéramos congelarla, deberíamos añadir 5 o 6 hojas de gelatina, disueltas en un poco de la nata caliente.
Una vez que la tarta haya solidificado, limpiamos y cortamos por la mitad las fresas que habíamos reservado. Las ponemos sobre la tarta, distribuyéndolas por el borde. Derretimos el resto del chocolate blanco, le añadimos un chorrito de nata y con ayuda de una manga pastelera, lo repartimos en zig-zag por la tarta. Una vez que se enfríe, la tarta está lista para servir.
Antes de que se acaben definitivamente las fresas, quería poneros dos recetas que he hecho últimamente y que creo que realmente merecen la pena.
Las dos son de la revista BBC GoodFood de junio y aunque yo ya había dado la temporada de fresas por terminada, he vuelto a caer. No lo puedo evitar….
Este año he preparado, como de costumbre, mermelada de fresas para todo el año, mermelada de fresas y ruibarbo y puré de fresas congelado. Y aunque por aquí, todavía quedan fresas de la zona, están a punto de terminar, así que me fui corriendo a por fresas para estas recetas.
No se cómo me las arreglo, pero siempre acabo liándome. Me dio pena, pensar que ya no iba a haber más fresas y compré una cajita. Les he quitado los rabitos, las he congelado encima papel de aluminio, bien estiradas y una vez congeladas las he guardado en bolsas en el congelador.
Para la siguiente receta (que publicaré mañana) he usado estas fresas congeladas, para ver que tal estaban y han salido perfectas. Yo había comprado fresas congeladas, pero siempre están como rotas y desmenuzadas. Nada que ver con éstas, que aunque al descongelarlas pierden toda la firmeza, quedan enteras y buenísimas!!!!
Ya he congelado dos cajitas más….. para todo el año. Hay electrodomésticos, que son, realmente, inversiones super rentables : un gran congelador. Otro problema es el espacio…..








