martes, 23 de junio de 2015

Bollitos especiados - Fouées - #toursgastronomy

Tours - Cité de la Gastronomie II
Ingredientes :

550 grs de Harina de fuerza
15 grs de Levadura fresca
5 Huevos
100 grs de Miel
1 cucharada de Azafrán molido
1 cucharada de Canela
100 ml de Leche
70 grs de Mantequilla
50 grs de Nueces molidas

1 Huevo
Nueces partidas
Preparación :

Ponemos todos los ingredientes excepto la mantequilla y las nueces en el recipiente de la amasadora. Empezamos a amasar hasta que veamos que la masa está lisa y empieza a tener estructura. Entonces añadimos la mantequilla y seguimos amasando hasta que esté totalmente incorporada. 
Cuando la masa esté bien amasada, se despegue de las paredes, está lista para añadir las nueces molidas. Seguimos amasando, formamos una bola con la masa y la dejamos reposar dentro de un recipiente, tapado con un paño. Tendrá que levar por lo menos una hora.
Cortamos la bola de masa en trozos de unos 70 grs, les damos forma de bola y los dejamos reposar sobre un papel de horno, que habremos puesto sobre una bandeja. Dejamos que leven por lo menos otra hora, hasta que dupliquen su tamaño.
Precalentamos el horno a 160ºC. Batimos el huevo y pincelamos los bollitos con ayuda de un pincel. Rematamos cada bollito con un trozo de nuez o con un poco de azúcar. Los horneamos durante 20 o 25 minutos, hasta que estén dorados.

Estos bollitos se sirven templados y acompañados de queso o embutidos.
Estos bollitos especiados Fouace o Fouées, son típicos de Tours, ciudad que como ya sabéis visité hace poco, gracias a la Asociación Tours – Cité de la Gastronomie. En origen, los fouées eran panecillos que se horneaban para probar la temperatura del horno, antes de meter los panes y datan de la Edad Media, sobre todo en la ciudad de Chinon.
Esta versión especiada, es ideal para acompañar los productos típicos de esta región. Lo mismo se pueden comer con unos “rillons” o “rilletes” que con el queso más emblemático de la zona, el rulo de cabra de “saint maure de touraine”, el auténtico rulo de cabra que luego se ha preparado en tantas regiones.

La receta, una vez más es del libro “Voyage culinaire en Touraine”, que compramos en este viaje y que, aunque es pequeño, está cundiendo….
Esta es la segunda entrada que dedico al viaje que hicimos Ana María de “Cocinando entre olivos” y yo, a Tours y el Valle del Loira, gracias a la Asociación Tours – Cité de la Gastronomie. En esta ocasión, me gustaría enseñaros los castillos que visitamos, de entre los muchos castillos que hay a lo largo del curso del Loira y por otro lado, las compras que hicimos, en el poco tiempo que nos quedó libre, pero que aprovechamos al máximo.

Los “Castillos del Loira” son un conjunto de monumentos y lugares, emplazados a lo largo del curso del río Loira y sus afluentes. Todo el conjunto, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y está formado por más de 71 edificaciones.

La mayoría de ellas son Castillos, pero también hay monasterios, abadías y algún otro tipo de edificio. La mayoría de los Castillos no son defensivos, si no que se construyeron durante el renacimiento francés (siglos XV-XVI) y sobre todo durante la guerra de los cien años, ya que la corte francesa se trasladó a esta zona y fue construyendo palacios por todas partes….

Nosotras hemos visitado en concreto tres: El Castillo de Vilandry, la Fortaleza Real de Chinon y el de Amboise. Quizás no sean los más representativos, pero son los más cercanos a Tours y la verdad es que son una preciosidad.
El Castillo de Villandry destaca por sus jardines. Son impresionantes!!!! El castillo se construyó en el siglo XVI por orden de un Ministro de Francisco I. Actualmente, la propiedad pertenece a una familia de origen español y desde su restauración a principios del siglo XX, ha estado siempre abierto al público y su mantenimiento es posible gracias a las entradas que pagan los visitantes.
El castillo es precioso, mantiene algunas habitaciones amuebladas para poder visitarlas y tiene una cocina preciosa!!!! En su interior podemos encontrar una colección de pintura española de gran importancia, que reunió el propietario, Joachim Carvallo y un artesonado hispano-morisco, que también hizo traer de España.
Los jardines están cuidados hasta el mínimo detalle. La parte delantera del castillo, tiene una zona de jardines, que es realmente una huerta…. Cómo me gustó!!! Lechugas, acelgas, repollos,…. todo tipo de verduras, ordenadas por tipos y por colores…. También hay otro espacio dedicado a las hierbas aromáticas, un laberinto, paseos, bosque, césped…. Todo tipo de plantas, flores, arbustos,…. Una verdadera joya y un trabajo impresionante.
El Castillo de Chinon está situado en el rio Vienne, afluente del Loira y sus orígenes se remontan a la época galo-romana. Es una fortaleza estratégicamente situada en un recodo del río y ha sido testigo de muchos episodios de la historia francesa. Entre otras cosas, Chinon acogió a Juana de Arco, heroína francesa y artífice de la unidad del estado.
Hoy en día el castillo está restaurado y lo han convertido en un centro turístico, donde explican de una manera muy didáctica, la historia de Francia. Han mezclado un poco las cosas, porque te encuentras a los Caballeros de la mesa redonda por todas partes (incluso la propia mesa!!), pero la verdad es que se perdona, por lo bien que está estructurado el recorrido.
Los alrededores de Chinon son famosos por sus bosques: la Foret de Chinon, donde destaca el roble, por encima de otras muchas especies. Una preciosidad!!
En el interior del Castillo nos encontramos con La Dame du Lac, Lady Ana Maria!!!
Chinon también es zona vitivinícola muy importante, con denominación de origen muy consolidada. El pueblo es precioso y el centro está muy cuidado, con rincones preciosos.
El último Castillo que vimos fue el de Amboise, que aunque no tuvimos tiempo de verlo por dentro, la impresionante construcción, refleja la importancia del mismo. Perteneció a la Casa de Anjou y se construyó en el siglo XIII. En el mismo, se encuentra la tumba de Leonardo da Vinci.
Alrededor del castillo y a lo largo de las orillas del rio, encontramos un pueblo precioso, con mucha vida y manteniendo la armonía de la arquitectura, la jardinería y todo el entorno, tal y como saben hacer tan bien los franceses.
Bueno, por fin llega el momento que tanto nos gusta…. las compras!!!!

La visita a Tours, realmente era una visita gastronómica y como ya os conté en la primera entrada que dediqué a este tema, era una visita para conocer la faceta de “savoir vivre” de los franceses. Querían que conociéramos esa faceta social que tiene la cultura gastronómica francesa. No solo importan los ingredientes, no solo importan las técnicas, importa también con quién compartes y cómo compartes.

Y claro, para nosotras, que nos gusta tanto cocinas, comer, compartir y que intentamos hacer nuestros pinitos en fotografía, el encontrar tiendas donde puedes ir comprando de todo para hacer todo esto, es un gusto!!! El único problema, no tener más dinero y tener que volver en avión, con límite de peso en el equipaje…
En Tours, al asistir a la feria VitiLoire, del vino de la zona, pudimos comprar vino de diferentes denominaciones de origen dentro de la región y algunos productos típicos, como los “rillets” y los “rillons”. Y compré también en la feria, un frasco de “baba au rhum”, pero con unos baba muy pequeños, en bolitas, que todavía no he probado, pero que tienen que ser buenísimos!!
Encontramos también una tienda donde vendían únicamente “Brioches”. Un brioche típico de Tours, que han convertido en leyenda. La pastelería está situada en la plaza del General Leclerc y se llama así “Briocherie”. La persona que nos atendió no fue muy amable, pero realmente fue una excepción y nos mereció la pena traernos los brioches… estaban deliciosos!!!
En Tours también pudimos ir a una librería “La boîte a livres”, donde encontramos muchos libros de recetas y de gastronomía, pero claro, tuvimos que elegir… no podíamos traernos todos!!! Yo me decidí por los siguientes:
·         Ma vraie cuisine française
·         Voyage culinaire en Touraine
·         Traité du Fromages
Muy cerquita de la librería, en la misma calle “Rue National”, encontramos una tienda de menaje de cocina, de esas que tanto nos gustan a los blogueros cocineros…. con un poco de todo. Su nombre es “Ultima” y fueron super amables. Es verdad que en España podemos encontrar todos los mismos artículos, pero que se yo, a mi, cuando estoy de viaje, como que me apetece más comprar… jajaja… qué valor, si yo compro en cualquier caso!!!!
Y siempre encuentro algo diferente…. Esta vez he comprado un molde de Emile Henry, para hacer el rulo de Foie Gras y poder cortar los medallones perfectos, que me parece genial y casi diría que es un imprescindible…. Ya os contaré como me va. Cayeron además algún cuchillo, espátula, un aro de repostería, cerámica de Polonia…. lo normal. 
En la oficina de Turismo de Tours también pudimos comprar todos los recuerdos que en mi casa coleccionamos y que no puedo dejar de comprar: imanes, dedales, lápices, marca páginas, delantales, ….un sinfín de cosas
En Chinon tuvimos muy poquito tiempo para recorrer un poco el centro y comprar algo, pero justo al lado del hotel, encontramos una tienda, “Confluences”, en la calle de Jean Jacques Rousseau, que nos hizo perder la cabeza. Tenía de todo!!! Era una mezcla de tienda de complementos, cosas de casa y artículos de cocina y repostería… nuestro reino!!!

Entramos en la tienda justo cuando iban a cerrar, pero los propietarios, muy amables, nos dejaron un ratito para ver todo y poder comprar algo. Todos los artículos de Le Creuset, Emile Henry, otras grandes marcas…. Y todas las cuberterías de Sabre…. una perdición. No compramos mucho, porque no podía ser, pero nos quedamos con las ganas de llevarnos toda la tienda. Algún día tenemos que volver, seguro. Si os gustan estas cosas, las podéis encontrar aquí.
Al día siguiente salimos muy temprano de Chinon y en la misma plaza estaban montando un mercadillo de frutas, verduras, pescado, todo tipo de productos frescos, que evidentemente no pudimos comprar, pero no por falta de ganas… Yo no me pude resistir y compré otro brioche… una delicia!!
En Amboise primero recorrimos el mercado y compramos los productos frescos que queríamos traer, sin remedio, llegaran como llegaran. Yo compré salchichón, quesos variados, por supuesto el rulo de cabra Saint Maure de Touraine  y otras variedades de quesos, paté de campaigne casero (impresionante, hacía tiempo que no comía un paté parecido) y lógicamente, no podíamos comprar otros productos frescos, porque el transporte no es fácil.
En todos los mercados encontramos mucha comida preparada para llevar: pollos asados, bocadillos y por todos lados, paellas. Está de moda!!!
También en Amboise fuimos a “Galland” en la Rue National, tienda de especialidades francesas, donde nos recibieron estupendamente gracias al presidente de la Asociación de Tours – Cité de la Gastronomie y nos invitaron a una degustación de vinos y rilletes caseros, deliciosos. Yo compré rilletes, paté de campaigne, unos chocolates con mazapán deliciosos, una mostaza de violetas…. y alguna tontería más.

Justo al lado había una tienda de menaje de cocina “Un coin de France & d’ailleurs” que no pudimos evitar…. Compré unos vasos para presentar un postre que comimos el día anterior y que ya os enseñaré, un molde para hacer “paté en croute” en miniatura, para canapés y alguna otra cosa…. unas pajitas rígidas, un cacharrito para introducir las hierbas aromáticas en los guisos….
En Amboise también encontramos la pastelería “Bigot”, donde dicen que hacen una de las mejores “Nougat de Tours”… yo compré caramelos, pastas de almendra, guimauves de todo tipo de frutas,…. No tenemos remedio!!!

En Tours, en el primer supermercado que encontré, compré los “Rocher de Suchard” y los “Carambar” que en mi casa no me perdonan si no los compro. Son de toda la vida y siempre que vamos a Francia los compramos, los venden en todas partes.
Y ya en el aeropuerto, encontré la tienda de Laduré y claro, como no comprar unos macarons… de frambuesa y de chocolate. Además compré unas violetas cristalizadas y el libro de “Laduré salé”, que no lo tenía….

También compramos en la estación de Montparnasse en París algunas revistas de cocina…. cómo nos gustan!!!!

Bueno, supongo que se me olvida alguna cosa, pero creo que he sido bastante fiel a la realidad. Ya solo me queda por mostraros los restaurantes que visitamos en nuestro viaje, pero eso será en otra entrada…. no os la perdáis!!

5 comentarios:

  1. Hija del amor hermoso, me has puesto los dientes largos, no, larguísimossss!!!
    Vaya viaje tan estupendo, me las puedo imaginar disfrutando como enanas, yo me lo hubiese traído todo, todo, aunque lo encuentre aquí parece que sabe de otra manera si te lo traes de fuera, además del recuerdo que te traen cada vez que utilizas los cacharritos!!
    Bien de cosas ricas, que mercados más chulos y que lugares más bonitos, las fotos dicen muchísimo, pero estar allí es otra cosa!!
    Los panecillos tienen que estar divinos, con esos ingredientes deben quedar de lujo!!!
    Besotesss

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  2. Un viaje fantástico, conozco toda esa zona y me encanta. Los bolillos deliciosos pero el viaje es todo un lujo.

    Saludos

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  3. Qué manera de poner los dientes largos! Y los bollos con una pinta estupenda. Besitos.

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  4. Ufff, cada vez tengo mas envidia del viajazo que os pegasteis, Begoña ¡¡ al proximo me engancho como una lapa ¡¡¡¡ como hubiéramos disfrutado las tamngueras, jeeeeee
    El pan, de lujo. espero que me salga, porque soy como tu, me da igual que haga calor, si hay que cocinar, se cocina ¡¡¡¡¡
    Preciosos los lugares que habéis visitado, los castillos maravillosos y de las compras ni te cuento
    Bsss Bego, desde Almeria .....

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  5. Ay Begoña, qué masa tan lisa y tan perfecta. Menudo acompañamiento para los rillons y los rilletes. Tengo que hacerlos, ya sabes que soy una copiona. Tenemos que volver, me estoy dando cuenta de todo lo que no compré y tú si!!!

    P.D:
    Lo de la dama del lago no te lo perdono jajajajaja

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