viernes, 30 de septiembre de 2011

Chuletón de Ternera - Reto " Hook " / Film & Food


Ingredientes :

1 Chuletón de Ternera Gallega
Aceite de Oliva
Flor de Sal


Preparación :

Sacamos la carne del frigorífico con tiempo para que esté a temperatura ambiente cuando la vayamos a cocinar. Con la ayuda de una brocha embadurnamos la chuleta de aceite.

Ponemos la ´plancha al fuego con unas gotas de aceite y cuando esté muy caliente, ponemos la chuleta a asar. Dejamos que tome color por un lado y le damos la vuelta, hasta que se dore por los dos lados. 


Si la plancha está muy caliente, se cerrarán los poros muy rápido y no perderá el jugo. El tiempo de asarla, dependerá de cómo nos guste la carne. A mí poco hecha, por lo que la tengo el tiempo justo de que se dore y no esté fría por dentro.

La sacamos de la plancha y le echamos la sal por encima. La tapamos y reservamos dos minutos, para comerla enseguida, acompañada de patatas o pimientos


Este mes, las chicas de Film & Food, nos han propuesto un reto basado en la película “Hook”. Se trataba de hacer una receta que te trajera recuerdos de la niñez, ese plato que de pequeño te volvía loco, que pedías a todas horas. Como podréis comprobar, a mi, han conseguido sacarme muchos recuerdos. Gracias Ingrid y Alba.

Pues ya lo veis, desde pequeñita, pasión por la carne. Os extrañará, pero desde pequeña mi plato favorito, ese que yo pedía siempre fuera de casa, era el chuletón de ternera. Y si me apuráis, siempre preferí el de buey, pero por aquí no hay forma de conseguirlo.

En mi casa era un plato que no se comía nunca, no solo por el precio, sino porque éramos 9 hermanos, por lo tanto 11 personas a comer todos los días. Pero en cuanto celebrábamos algo y comíamos fuera de casa, yo no perdonaba. Mis hermanas eran de escalope, de merluza,… yo, con mis hermanos, chuletón.

Recuerdo especialmente las celebraciones del aniversario de boda de mis padres. Era el 26 de agosto y nosotros veraneábamos en Pedernales, un pueblo de la costa vizcaína, muy cerca de Gernika. Por lo tanto, casi siempre lo celebrábamos allí. No creo que haya muchos pueblos con una concentración tan grande de buenos restaurantes, o por lo menos lo era : La taberna vasca, El faisan de oro, el Hotel Arana (Catarro), Arríen, Boliña,….

Al ser una mesa de 11, el maitre iba pidiéndonos a cada uno lo que queríamos para comer. En mi familia, siempre nos hemos sentado a la mesa por orden de edades. Yo soy la 8ª, así que siempre me ha tocado el final de la mesa. Cuando llegaba mi turno de pedir, y pedía un chuletón poco hecho, no fallaba que el maitre fuera donde mis padres y les dijera: “La niña ha pedido un chuletón, qué hacemos?”, a lo que mi padre siempre respondía: “No se preocupen, la niña se comerá el chuletón”.

No se me olvidará nunca, una vez en el Hotel Arana, cuando estaba yo comiendo a mi aire, diseccionando perfectamente la chuleta, y miré alrededor y me encontré a todos los camareros haciendo corro, mirando como comía la niña. Era y es, verdadera pasión por la carne.




Todo esto que os estoy contando era cuando yo tenía 5, 6 o 7 años… si, si, de niña. En esta foto que veis, yo soy la que no sonreía nunca… La de la derecha es mi hermana Ana. Pues sabed, que en esa época, yo ya me comía mis buenos chuletones.

Y ya puestos a contar anécdotas, os contaré, que para enseñaros algunas fotos de mi niñez, no he tenido ningún problema en seleccionarlas. No tengo más fotos. Bueno, si, alguna más, pero muy pocas.

No se cómo era cuando nací, porque no tengo fotos, solamente una que estoy en brazos de Paloma, en la que casi no se me ve. Me dicen que no era tan fea, pero que era muy birria…. El caso es que esperando a que la niña mejorara, la primera foto que tengo de pequeña, es esa en la que estamos mi hermana Ana y yo, con nuestros collares. Evidentemente, yo soy la seria.



Esa foto nos la sacaron un día que fuimos con nuestros padres a hacernos la foto del carnet de familia numerosa. Entonces mi madre decidió, que ya era hora de hacerme alguna foto a mi sola. Pues nada, que cuando fueron a hacérmela, el fotógrafo decidió que se pusiera también Ana, para que luciera un poco más la foto. Ana me lleva año y medio, y como podéis comprobar también cabeza y media. (pero el tiempo pone todo en su sitio… ahora somos casi iguales…)

Han tenido que escucharme tanto en mi casa, que porqué, aunque fuera fea, no me hicieron fotos, que no se en que cumpleaños (18/20…), Ana me regaló un marco de fotos, con una ampliación de esa foto, recortada y en la que aparezco yo sola. Desde entonces preside mi dormitorio.

Y hace dos años, y gracias a Internet, nuestro primo Luis Gondra, nos mandó una colección de fotos antiguas de su familia, en las que también aparecíamos nosotros. Se dedicó a escanearlas todas y repartirlas por familias. Y cual no fue mi sorpresa, que apareció una foto mía de pequeña, con 9 meses, sentada en el jardín de mi abuela, comiendo una pera…. No os parece una foto preciosa? Es la que he puesto en la foto del chuletón. Nunca más he vuelto a quejarme de no tener fotos y de vez en cuando sigo comiendo buenos chuletones…..

jueves, 29 de septiembre de 2011

Tarta de Higos y Fresas


Ingredientes :

1 lámina de Masa Quebrada dulce
100 grs de Avellanas tostadas
120 grs de Azúcar moreno
60 grs de Azúcar
¼ cucharadita de Sal
½ cucharadita de Ralladura de Limón
100 grs de Mantequilla
2 cucharadas de Brandy
2 Huevos
½ cucharadita de Extracto de Vainilla
6 Higos
200 grs de Fresas


Preparación :

Preparamos la masa quebrada según la receta y una vez refrigerada la estiramos. Engrasamos un molde desmoldable y lo cubrimos con la masa, adaptándola bien a todo el contorno. Cortamos el exceso de masa pasando el rodillo por encima y lo volvemos a guardar en el frigorífico otra media hora.


Precalentamos el horno a 180ºC. Pinchamos la superficie de la masa con un tenedor, la cubrimos con papel de horno y rellenamos el molde con pesos de hornear (garbanzos). Horneamos durante 30 minutos, retiramos el papel y los pesos y lo dejamos hornear otros 5 minutos más, hasta que se dore la masa. Lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

Mientras horneamos la masa, trituramos las avellanas hasta obtener una arena fina. Le añadimos los dos tipos de azúcar, la sal y la ralladura de limón y mezclamos bien. Añadimos la mantequilla en trozos, el brandy, los huevos y la vainilla y removemos hasta que consigamos una masa batida, esponjosa.


Vertemos esta masa sobre la base horneada y la cubrimos con los higos cortados por la mitad a lo largo y las fresas troceadas. Horneamos la tarta 30 minutos, bajamos la temperatura y la seguimos horneando hasta que la superficie esté bien dorada, casi una hora más.

Una vez terminada la sacamos a una rejilla y la dejamos enfriar. La servimos a temperatura ambiente y la podemos acompañar de nata montada o helado de vainilla.



Una tarta más de la colección de tartas de frutas de Martha Stewart. Ya sabéis que este verano me ha dado por ahí. Y no me arrepiento, hemos disfrutado de cada una de ellas.

En este caso, además de que a mí me encantan los higos, lo que hace especial esta tarta, es la crema de avellanas…. una verdadera delicia!!!

martes, 27 de septiembre de 2011

Croissant - D.B. September 2011


The Daring Bakers go retro this month! Thanks to one of our very talented non-blogging members, Sarah, the Daring Bakers were challenged to make Croissants using a recipe from the Queen of French Cooking, none other than Julia Child!


Ingredientes :

500 grs de Harina de fuerza Blanca
20 grs de Levadura fresca
10 grs de Sal
50 grs de Azúcar
1 Huevo grande
125 grs de Leche fría
125 grs de Agua
200 grs de Mantequilla
1 Huevo
Sal


Preparación :

Sacamos la mantequilla del frigorífico.

Vertemos en el recipiente de la amasadora la harina con la levadura desmenuzada. Después añadimos la sal y el azúcar. Añadimos el huevo, la leche y el agua y removemos todo bien para que se mezclen.

Con el gancho de amasar, amasamos la masa hasta que sea una masa lisa y uniforme, por lo menos 3 o 4 minutos.


Sacamos la masa del recipiente y le damos forma de bola. Con una cuchilla afilada, hacemos una cruz en el centro de la bola y la ponemos a reposar en un recipiente enharinado, cubriéndolo con una bolsa de plástico bien cerrada. Dejamos el recipiente reposando en el frigorífico por lo menos dos horas, aunque es preferible toda la noche.


Cuando la mantequilla se haya ablandado un poco, la ponemos entre dos papeles de horno y con ayuda de un rodillo, la aplastamos un poco, hasta formar un cuadrado, lo suficientemente grande para cubrir el centro de la masa que haremos al día siguiente. Lo guardamos en el frigorífico hasta el día siguiente.

Para hacer los croissants, enharinaremos la superficie de trabajo. Sacamos la masa del recipiente y con el rodillo, extendemos las cuatro puntas de la cruz, de manera que el centro quede abultado.


Colocamos la mantequilla muy fría en el centro de la masa, sin tocarla con los dedos para no calentarla. La cubrimos con las cuatro puntas de la masa, formando un paquete.

Con ayuda del rodillo extendemos la masa a lo largo, hasta conseguir un rectángulo de unos 60/70 cm de largo. Cada vez que estiramos la masa, la levantamos de la superficie para evitar que se pegue. Lo que intentamos es distribuir la mantequilla entre dos capas de masa, sin que lleguen a mezclarse. Lo conseguimos dando golpecitos con el rodillo, y presionando el rodillo desde los extremos, para que la presión se ejerza por igual en toda la superficie.


Doblamos la masa en tres partes y la colocamos en una bandeja, cubierta con una bolsa de plástico. La dejamos reposar en el frigorífico 30 minutos. Esta operación la tenemos que realizar dos veces más, de forma que pleguemos la masa nueve veces. Quedaran tres capas de mantequilla entre masa, cada vez que doblemos la masa. Este es el proceso fundamental de los croissants, que la mantequilla haga capas con la masa, para que al hornear, obtengamos la masa hojaldrada. Para ello la mantequilla debe permanecer fría y no debemos romper las capas.

Precalentamos el horno a 220º/230º C. Batimos el huevo y le añadimos una pizca de sal.


Cuando hayamos realizado ese proceso tres veces, extendemos la masa formando un rectángulo de 30 x 75 cm, aproximadamente. Cortamos por la mitad a lo largo y pulimos los bordes. Y cortamos triángulos de 9 cm de base y 14 de altura aproximadamente, con una plantilla, un cortador o a ojo.

En cada triángulo hacemos un pequeño corte en la base para facilitar el enrollado. Sujetamos con cuidado de las puntas de la base y empezamos a enrollar, estirando la incisión, hasta completar el croissant. No debemos aplastar la masa, tienen que quedar las capas una encima de otra, sin mezclarse. Le damos forma y los vamos depositando en una bandeja de horno, cubierta con papel. 


Pincelamos los croissants con el huevo batido con mucho cuidado. No debemos aplastar la masa, ni pintar los bordes. Solamente hay que pintar la superficie de cada capa. En cada bandeja habremos puesto 6 piezas, bien separadas, para que puedan expandirse al levar.

Los dejamos tapados con una bolsa de plástico, pero sin que toque la superficie de los bollos, poniéndole topes para que no baje. O los podemos dejar en un lugar sin corrientes para que no formen costra, dentro de un armario o de un horno. Si no pudiésemos guardarlos así, no les untamos ahora el huevo y los cubrimos con un paño.


Debemos dejarlos hasta que dupliquen su tamaño, por lo menos durante dos horas. El levado debe ser lento y a temperatura baja, si no la mantequilla se derrite, se mezcla con la masa y pierde el efecto hojaldrado.

Pasado ese tiempo, los volvemos a untar de huevo y los horneamos unos 18/20 minutos, hasta que estén bien dorados. Los dejamos enfriar sobre rejilla.


El reto de las Daring Bakers para este mes, lo ha propuesto Sarah, una D.B. que no tiene blog y nos ha invitado a hacer Croissant, según la receta de Julia Child.

Yo llevo mucho tiempo practicando con el tema del croissant. En mi casa es el tipo de bollería que más nos gusta. Y después de haber superado el tema de brioches, bollos y demás parientes, el croissant es el reto más interesante para mí. No es nada fácil hacer croissants. 


He probado muchas recetas, diferentes técnicas, cantidades, formas,…. Y aunque la receta que nos proponen es la de Julia Child, yo me he decidido a hacer la de Richard Bertinet, la que aparece en su libro “Crujientes”. A mí es la que mejor resultado me ha dado. Y eso, que todavía no he conseguido hacer un croissant verdaderamente perfecto.

Si, todos diréis: qué dices, si te ha quedado estupendos!!!!! Si, he conseguido que me salgan croissants preciosos, pero no perfectos. Quiero decir, que no me queda por dentro verdaderamente hojaldrado. No tengo duda de que los ingredientes que utilizo son de primera calidad. Que los hago con tiempo suficiente, para no tener que agobiarme con prisas. Que los he intentado hacer ya muchas veces y que en ocasiones han estado muy buenos. Pero no son perfectos, no crujen al morderlos y las capas interiores no están bien definidas.


Yo sé que el problema que tengo es por un lado la temperatura (éstos últimos los he hecho a 25ºC de temperatura ambiente) y por otro lado, la técnica del estiramiento de la masa, que no se hacerla. No tengo un dominio total del rodillo. Por eso desde aquí, os invito a darme un cursillo on-line o si queréis un cursillo presencial aquí en Nerja (invito yo), para que aprenda de una vez por todas a estirar una masa hojaldrada.

Aparte de este problemilla, os animo a todos a que intentéis prepararlos, porque tampoco todo es perfección en la vida y la satisfacción que produce comer unos croissant caseros, preparados por ti misma, no tiene precio!!!!!

lunes, 26 de septiembre de 2011

Berenjenas asadas con Ensalada de tomate


Ingredientes :

2 Berenjenas
200 grs de Queso Ricotta
2 cucharadas de Alcaparras
1 Cebolla Roja
3 Tomates
Menta Fresca
Aceite de Oliva
Vinagre
Sal
Pimienta Negra

Preparación :

Precalentamos el horno a 180º C. Cubrimos una bandeja de horno con papel de aluminio y lo pincelamos con aceite.

Cortamos las berenjenas en rodajas de más de 1 cm. y las vamos poniendo en la bandeja. Las sazonamos con sal y pimienta. Horneamos las berenjenas 10 minutos de cada lado, hasta que estén tiernas pero sin llegar a coger color.

Mientras tanto preparamos la ensalada, pelando los tomates, quitándoles las pepitas y cortándolos en cuadraditos.

Mezclamos con cuidado el queso con la cebolla muy picadita, las alcaparras, aceite, vinagre, sal y pimienta. Añadimos los tomates troceados y mezclamos bien.

Cuando las berenjenas estén listas, las sacamos del horno y con ayuda de una cuchara, las cubrimos con la ensalada de tomate. Adornamos con un poco de menta fresca.


Las berenjenas no son la verdura que más me gusta. Mejor dicho, es una verdura que me da pereza comer. Pero cuando te encuentras con una gran cantidad de berenjenas en casa, gracias a la generosidad de los amigos, no te queda más remedio, que agudizar el ingenio y buscar recetas que te permitan darles salida y no solo eso, sino que además consigas comer las berenjenas con verdadero gusto.

Entre otras recetas que he probado está ésta, que es realmente simple y a la vez deliciosa. La encontré en el blog de Eleonora, “Au fil de mes rêvés d’amour” y ella a su vez, en el blog de Deb, “Smitten Kitchen”. Una receta que ha dado ya muchas vueltas!!!!

martes, 20 de septiembre de 2011

Pizza Inglesa


Ingredientes :

3 cucharaditas de Levadura seca
3 cucharaditas de Sal
300 ml de Agua caliente
6 cucharaditas de Aceite de Oliva
300 grs de Harina común tamizada

6 Huevos
300 ml de Salsa de Tomate espesa
150 grs de Bacon
6 Salchichas blancas
300 grs de Champiñones
Sal
1 lata de Beans Heinz


Preparación :

Preparamos primero la base de la pizza. He utilizado la receta básica por triplicado. Ponemos en un bol el agua caliente a la que añadimos la levadura y la sal. Removemos bien hasta que esté todo bien diluido. Añadimos poco a poco las cucharaditas de aceite de oliva sin dejar de remover y dejamos reposar la mezcla 10 minutos o hasta que empiece a burbujear.

Añadimos entonces la harina y amasamos unos 15 minutos, hasta que la masa esté lisa y elástica. Pintamos el interior de un bol con aceite, hacemos una bola con la masa, la embadurnamos de aceite con ayuda de las manos y la ponemos en el bol. Lo tapamos con un paño limpio y lo dejamos reposar en un sitio sin corrientes durante una hora o una hora y media o hasta que haya duplicado su tamaño.

Pasado ese tiempo sacamos la masa y la aplastamos para quitarle el aire. Dividimos la masa en dos y la estiramos con ayuda del rodillo. Cubrimos el fondo de una bandeja de horno con ella, la dejamos reposar 15 minutos y ya está lista para usar.


Precalentamos el horno a 220ºC. Limpiamos y cortamos los champiñones. Los pasamos por una sartén para que suelten el agua. Los escurrimos y reservamos.

Con cada porción de masa hacemos este proceso, para obtener dos pizzas inglesas para 6 personas. Cubrimos la masa con la salsa de tomate, con ayuda de una brocha, para que no sea más que una capa fina de tomate. Dejamos el borde de la masa sin pintar. En este caso he utilizado un tomate italiano aromatizado con albahaca.

Cortamos el bacon y las salchichas en trozos y los distribuimos por toda la masa. Hacemos lo mismo con los champiñones. Horneamos la pizza 20 minutos.

Pasado ese tiempo, cuando la pizza no está todavía lista, abrimos el horno y rompemos tres huevos por la superficie. Salamos al gusto. Seguimos horneando otros 5 minutos, hasta que los huevos tengan la clara cuajada o un poco más si preferís que se cuaje también la yema.

Servimos la pizza recién hecha, acompañada de unas Beans. 


Cuando vi esta receta en el número de septiembre de la revista BBC Good Food, me hizo tanta gracia, que no me pude resistir a hacerla. Con lo que me gusta a mí un desayuno inglés!!!!!

Y aunque sigo prefiriendo el desayuno inglés tradicional, he de reconocer que es una pizza estupenda y sobre todo contundente. Una comida en toda regla. En mi casa triunfó.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Tarta de Cerezas


Ingredientes :

500 grs de Masa Quebrada
700 grs de Cerezas
2 Manzanas Granny Smith
100 grs de Azúcar
1 cucharada de Azúcar Vainillado
1 cucharada de Maizena
Leche
1 cucharada de Azúcar
Helado de Vainilla 


Preparación :

Preparamos la masa quebrada, según la receta, pero con el doble de cantidades y la dejamos reposar. Seguramente, cuando formemos la tarta nos sobrará un poco, pero la podemos congelar sin problemas.

Precalentamos el horno a 200ºC (180ºC con aire). Engrasamos un molde de 23 cm de diámetro y 4 cm de altura. Estiramos la mitad de la masa y cubrimos el molde con ella. La tapamos con papel de hornear y la rellenamos de pesos (garbanzos). Horneamos la masa en blanco 15 minutos, retiramos entonces el papel con los pesos y la horneamos 5 minutos más. Recortamos bien el borde de la masa y la dejamos enfriar.

Mezclamos las cerezas deshuesadas y las ponemos junto con las manzanas peladas y troceadas  en una fuente de horno. Las cubrimos con el azúcar y el azúcar vainillado y las tapamos con un papel de aluminio. Horneamos la fruta durante 20 minutos, la escurrimos bien guardando el jugo y la dejamos enfriar.


Mezclamos la maicena con tres cucharadas del jugo, para disolverla bien. La juntamos con el resto del jugo y en un cazo pequeño, lo ponemos a hervir, hasta que espese. Lo retiramos y lo dejamos enfriar.

Ponemos la fruta escurrida sobre la base de la tarta horneada y la bañamos con el jugo espesado. Estiramos otro trozo de masa (el resto lo congelamos), suficiente para cubrir toda la tarta y sellamos bien los bordes. Pintamos toda la superficie con leche y espolvoreamos con azúcar. Cortamos una cruz en el centro de la tapa, para que la tarta respire.

Horneamos la tarta durante 25 minutos, hasta que esté bien dorada. La sacamos del horno y la dejamos enfriar sobre una rejilla. La servimos acompañada de helado de vainilla o nata montada.



La receta es de la revista BBC Olive del mes de junio. Otra tarta de frutas para la colección. Este tipo de tartas son fáciles de hacer y gustan a todo el mundo. Además para rematar una comida son fresquitas y no demasiado pesadas.

No se si por todo eso me gustan tanto o porque es la manera que tengo de comer fruta…..no se....