domingo, 30 de enero de 2011

Las recetas de Marichu


Ayer fue el cumpleaños de Marichu, mi madre y el de mi hermana Alicia. Si, son del mismo día, fue su mejor regalo de cumpleaños. En ella, en Marichu,  fue en la que me inspiré para hacer este blog, para recopilar todas sus recetas, para recoger toda su herencia culinaria y por eso el blog lleva su nombre. 


Después yo he ido añadiendo muchas más recetas, hemos ampliado el repertorio de recetas una barbaridad, hemos conocido técnicas, productos y gente impresionantes, pero la base de toda nuestra cocina sigue siendo Marichu.

En alguna ocasión os he comentado que yo empecé a recopilar las recetas de mi madre de otra manera, pero después derivé el rumbo, empecé el blog y el otro proyecto se quedó aparcado. 


Pues bien, mi hermana Ana que no puede estar quieta… ayer nos ha dado la sorpresa, sin contárselo a nadie (increíblemente….) de hacer realidad ese proyecto y le regaló a mi madre, su propio libro de recetas, “Las recetas de Marichu”.

Es un archivo con todas sus recetas impresas y ordenadas por categorías, con sus fotos correspondientes, al que no le falta un detalle. Las recetas vienen en fichas extraíbles, trae fundas de plástico para llevarte las recetas a la cocina y que no se estropeen y siempre se puede seguir ampliando y modificando.


Ana nos ha hecho una dedicatoria en la primera página del libro, que os reproduzco :

A mi madre Marichu y a mi hermana Begoña

Este libro o uno parecido, es lo que empezó a hacer Begoña hace unos tres años. Ya que toda la familia nos pedía las recetas de nuestra madre, que muchas son recetas de nuestra abuela materna.
Entonces descubrió los blogs y dejó este proyecto aparcado.
Esto es un homenaje a nuestra madre por ser una cocinera tan buenísima y a Begoña por haber sabido hacerlas, redactarlas y fotografiar esas recetas.
A ella le haré un libro especial, ya que ella se ha introducido en unos mundos culinarios insospechados, nos hace unas delicatesen… entrantes, carnes, pescados, panes, postres, está hecha una cocinera de primera categoría.
Su libro queda pendiente.
A pesar de todo he introducido varias recetas de ella, ya que de nuestra madre no hay nada al respecto.
La ubicación de las recetas puede resultar un poco extraña, pero al tenerlos que poner según un índice inglés, ha sido para mi muy difícil elegir el sitio exacto.
Espero que os guste, está hecho con mucho cariño, Ana F. Villarán


Y en el interior, todas las recetas tradicionales de mi madre…..


Ahora ya solo falta rematar el increíble trabajo que ha hecho Ana. Completar algunas recetas que faltan de Marichu, que todavía yo no he publicado y por supuesto, ahora ya sin excusa, hacer el mío propio. Merece la pena, el resultado es precioso y el trabajo, una vez que los que tenemos un blog, ya tenemos redactadas las recetas, no es excesivo. Solo hay que armarse un poco de paciencia y, como dice Ana, “copiar y pegar, copiar y pegar”. 


Esto lo hemos hecho en una página de California, se llama “TasteBook”, donde una vez que te registras, te indican todos los pasos para hacer tu propio libro. Ellos te lo imprimen y te lo mandan muy rápido. El trabajo es impecable, la calidad, la presentación, los detalles, todo. Y con la ventaja de que a partir de ahora, como son fichas, se puede ampliar, modificar, corregir,… como queramos. Y al ritmo de ampliación de recetas que llevamos con esto del blog…. nos vamos a hacer con toda una Enciclopedia Culinaria. 


Os animo a todos a que lo hagáis, resulta gratificante ver todo el esfuerzo, el trabajo de muchos días, los malos y buenos ratos dedicados al blog, recopilados en una obra impresa, de calidad inmejorable. Es algo para toda la vida….

 

Ha venido mi hermano Iñigo de Bilbao con su mujer y Ana pidió dos copias del libro, así que se lleva una para su casa. Estaba emocionado, como un niño con zapatos nuevos, las recetas de su madre….. Al resto de la familia, que sé que lo estabais esperando, en cuanto esté completo, os pediremos una copia, vale?


Y por cierto, ayer celebramos el cumpleaños de Marichu en la calle (me dieron el día libre….jajaja…), pero no soy yo, si no preparo algo, así que les hice unos bollos de mantequilla de Bilbao, para desayunar, que a nosotros, ya, no nos hacen falta los de Zuricalday para nada….. y también preparé unos roscones de Reyes para hoy, que nos toca celebrar el de Alicia. El almuerzo, ya os lo contaré….

¡!!!!! MUCHAS GRACIAS ANA ¡!!!!!!!

jueves, 27 de enero de 2011

Rollito de San Valentín - D.B. January 2011


The January 2011 Daring Bakers’ challenge was hosted by Astheroshe of the blog accro. She chose to challenge everyone to make a Biscuit Joconde Imprime to wrap around an Entremets dessert.


Ingredientes :

10 grs de Mantequilla
10 grs de Azúcar Glas
10 grs de Clara de Huevo
10 grs de Harina
Colorante Rojo

2 Huevos
60 grs de Azúcar
50 grs de Harina

Mermelada de Frutos Rojos
Azúcar normal
Fruta fresca


Preparación :

Hacemos primero lo que se llama la “Pasta de cigarrillo”. Mezclamos la mantequilla con el azúcar. Añadimos la clara de huevo y la harina tamizada y después  el colorante. Ponemos la mezcla en una manga pastelera sin boquilla. Cortamos la punta un poquito, lo justo para poder escribir con ella.

Cortamos papel de horno a la medida de la placa donde vayamos a hacer el bizcocho y dibujamos corazones o cualquier otro motivo que queramos imprimir. Metemos la bandeja el frigorífico o si es posible al congelador.

Mientras tanto hacemos el bizcocho genovés. Para ello batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Si queremos añadir algún aroma, este es el momento. Añadimos la harina y la incorporamos con ayuda de una espátula, hasta que la mezcla sea homogénea. Así lo hacen los franceses, en España solemos separar yemas y claras e incorporamos al final las claras montadas y un poco de mantequilla derretida.

Precalentamos el horno a 180ºC. Sacamos la bandeja del frigorífico y vertemos la mezcla sobre el papel decorado. La repartimos bien por toda la superficie y metemos la bandeja al horno. Horneamos durante 10 minutos aproximadamente, hasta que el bizcocho esté hecho, pero sin que llegue a coger color y secarse.


Desmoldamos sobre otro papel espolvoreado con azúcar glas, enrollamos el bizcocho y lo cubrimos con un paño de cocina húmedo para dejarlo enfriar.

Cuando se enfríe desenrollamos el bizcocho, lo cubrimos con una capa de mermelada y lo volvemos a enrollar, dejando el cierre hacia abajo. Lo cubrimos con un film transparente y lo guardamos en el frigorífico por lo menos una hora, aunque es mejor toda la noche.

En el momento de servir, cortamos las dos puntas del rollo y lo dividimos en los trozos que vayamos a necesitar. Pasamos los trozos por azúcar normal para darle un efecto escarchado y acompañamos de frutas frescas.


Este mes el reto de las Daring Bakers, propuesto por Astheroshe, era hacer un bizcocho Gioconda impreso y preparar con él un “entremet”, es decir un postre.

Pues bien, yo tenía en “pendientes” desde hace más de un año, esta receta del blog de Sylvie, “Amuses Bouche”. Desde que la vi, quería hacerla y nunca encontraba el día, como nos pasa tantas veces y por eso decidí hacerla para este reto.

Si, ya lo sé, yo he hecho un bizcocho genovés en vez de uno gioconda y he hecho un rulo en vez de un “entremet”, pero era tan bonito…. Y además ideal para los que dentro de poco quieran celebrar San Valentín. Muy fácil, rápido y vistoso. En el blog de Sylvie veréis otra versión rellena con nocilla, también estupenda.


Y tengo que reconocer también, que he preparado otro, tal como nos pedían en el reto. Un bizcocho gioconda (con almendra y mantequilla), adornado con lunares y relleno de mousse de chocolate y mousse de fresa…. pero resultó un desastre…. jajaa…..una chapuza.

Hasta la parte del bizcocho muy bien, un bizcocho Gioconda decorado con lunares, con una pasta de cigarrillo teñida en marrón, con el mismo sistema de antes. Cortamos el bizcocho según el molde que vayamos a utilizar. En mi caso dos círculos un poco más pequeños que la base del molde y dos tiras de 8 cm de alto, para cubrir el diámetro del mismo.


Forramos el molde con papel de horno para desmoldar bien y lo cubrimos con el bizcocho. Rellenamos hasta casi la altura del bizcocho de mousse de chocolate y cubrimos con el segundo círculo de bizcocho. Dejamos enfriar una hora en el frigorífico. 


Preparamos una mousse de fresa y rellenamos el resto del molde. Si el molde fuera más bajo, ponemos alrededor el papel de horno más alto o utilizamos tiras de acetato, para sujetar la mousse y facilitar el desmolde. Dejamos enfriar totalmente en el frigorífico (más de tres horas).

Cubrimos la tarta con mermelada de fresa con gelatina, cubriendo toda la superficie y dejando enfriar lo suficiente para que se forme una capa compacta y brillante. Guardamos en el frigorífico hasta su uso y desmoldamos en ese momento.


Yo no llegué hasta ese paso…. me quedé en la mousse de fresa… El problema, mis manías. Ya sabéis que no me gustan mucho las gelatinas y para hacer este tipo de postres hace falta añadir gelatina a las mousses, para que queden bien firmes y soporten la estructura. Evidentemente, añadí poca gelatina y no cuajaron al enfriarse. Por lo tanto no pude poner la capa final de mermelada y al desmoldar se vino todo abajo….un desastre… cubrí la mousse de fresa con cacao en polvo y nos lo comimos igual… ¡!! estaba buenísimo !!!

martes, 25 de enero de 2011

Bizcocho de Naranjas de Sevilla

Ingredientes :

2 Naranjas de Sevilla (Naranjas Amargas)
1 Limón
180 grs de Almendras laminadas
125 grs de Harina
2 cucharaditas de Levadura Royal
4 Huevos
170 grs de Azúcar
80 ml de Aceite de Oliva

150 grs de Queso Philadelphia
80 grs de Azúcar glas
Extracto de Naranja (opcional)
Azucar glas


Preparación :

Ponemos las naranjas y el limón en una cazuela cubiertos de agua. Cubrimos la cazuela con un papel de horno o de aluminio, de manera que las frutas se mantengan sumergidas. Las llevamos a ebullición, bajamos el fuego y dejamos hervir lentamente durante 20 minutos. Las retiramos y las dejamos enfriar totalmente dentro del agua.

Hacemos zumo de las dos naranjas y de medio limón. Y pelamos la piel de una naranja y del limón. Lo ponemos todo en el vaso de la batidora y hacemos una pasta. Si hiciera falta añadimos un poco de agua de la cocción.

Precalentamos el horno a 180ºC. Tostamos las almendras en una sartén a fuego medio y las añadimos al vaso de la pasta de las naranjas y trituramos todo junto. 


Ponemos en un recipiente los huevos con el azúcar y batimos con las varillas hasta que espumen. Añadimos las pasta de naranjas y almendras y el aceite y seguimos batiendo, hasta que esté todo bien mezclado y sea homogéneo.

Entonces añadimos la harina con ayuda de una espátula y removemos con cuidado, hasta que esté totalmente incorporada.

Ponemos toda la mezcla en un molde engrasado y lo metemos al horno durante 50 minutos, hasta que esté totalmente hecho. Si se tostara mucho por encima, lo cubrimos con papel de aluminio.

Lo sacamos del horno, desmoldamos y lo dejamos enfriar en una rejilla.


Batimos el queso con el azúcar glas y si nos gusta, podemos aromatizar la mezcla con extracto de naranja. Reservamos en frío. 

Abrimos el bizcocho por la mitad y lo rellenamos con la mermelada de naranja y la crema de queso. Tapamos con la otra mitad y espolvoreamos con azúcar glas.


Estas navidades, Juana, una amiga de Paloma nos regaló una caja de naranjas amargas. Buenísimas, recién cogidas en Alora (Málaga) y sin golpear (es que cogí hace poco unas de aquí, de Nerja, que los jardineros del Ayuntamiento estaban tirando al suelo y no pude utilizarlas, de lo golpeadas que estaban….)

Por supuesto he hecho mucha mermelada. Pero he visto esta receta en la revista Olive BBC y no he podido resistirme… tenía que probarla. Me encanta que los ingleses llamen Naranjas de Sevilla a las naranjas amargas, es mucho más bonito y queda mucho mejor. Voy a cambiarles definitivamente el nombre.

La receta original es sin rellenar, pero a mí se me hace un poco duro tanta piel de naranja y solo bizcocho, así que decidí rellenarlo. Tengo que reconocer que la mezcla de almendra y naranja me ha encantado. Un bizcocho fácil, sabroso y diferente.

lunes, 24 de enero de 2011

Bacalao Espiritual

Ingredientes :

600 grs de Bacalao
2 Patatas
400 ml de Salsa Bechamel
2 Zanahorias
1 Cebolla
1 diente de Ajo
1 Hoja de Laurel
Aceite de Oliva
80 grs de Queso Parmesano rallado
Mantequilla
Nuez Moscada
Sal
Perejil

Preparación :

Desalamos el bacalao con 36 horas de antelación, en agua fría, cambiándole de agua varias veces durante ese tiempo. Cuando vayamos a utilizarlo, ponemos agua en una cazuela e introducimos el bacalao. Lo calentamos sin que llegue a hervir y lo dejamos por espacio de 10 minutos. Pasado ese tiempo lo sacamos, lo escurrimos bien y dejamos enfriar.


Pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos para hacer patatas paja, con ayuda de una mandolina. Ponemos abundante aceite en una sartén, lo calentamos y vamos friendo las patatas de pocas en pocas, para que no se peguen entre ellas. Las vamos sacando a un colador que ponemos encima de un papel absorbente, para que absorba el exceso de aceite. De esa manera no se ablandarán y quedarán crujientes. Salamos un poco al finalizar.

Preparamos una bechamel como de costumbre y le añadimos nuez moscada. Podemos hacerla con un poco de caldo de pescado para que resulte más sabrosa.


Cortamos la cebolla en juliana y rallamos las zanahorias. Troceamos el perejil y el ajo muy picaditos. Ponemos aceite en el fondo de una sartén y añadimos la cebolla. Removemos y dejamos pochar. Incorporamos el ajo y la hoja de laurel. Dejamos a fuego suave hasta que la cebolla esté tierna, pero sin llegar a coger color. Entonces incorporamos la zanahoria, y sazonamos con un poco de sal y nuez moscada. Removemos bien y dejamos unos 8 minutos para que se haga la mezcla lentamente.

Mientras tanto limpiamos los trozos de bacalao, les quitamos la piel y las espinas y los separamos en lascas. Quitamos la hoja de laurel a las verduras y añadimos el bacalao. Removemos y dejamos cocinas 2/3 minutos.


Precalentamos el horno a 190ªC con gratinador. Ponemos en una fuente de horno las verduras pochadas con el bacalao. Por encima ponemos las patatas fritas. Removemos todo un poco y cubrimos con la bechamel. Espolvoreamos de queso rallado y unas nueces de mantequilla y lo metemos al horno a gratinar.

Cuando la superficie esté bien dorada, lo sacamos y espolvoreamos de perejil picado. Lo dejamos reposar 5 minutos y servimos inmediatamente.


Esta receta la publicó el otro día Elvira de “La Tasca de Elvira”. Es uno de los blogs que sigo desde hace mucho tiempo, uno de los primeros que visité y he hecho muchísimas recetas suyas. Siempre publica recetas apetecibles y asequibles, sin demasiada complicación. A mí me encanta, mezcla muchas cocinas, pero sobre todo francesa y portuguesa, y eso es garantía de éxito.

El otro día cuando vi esta receta, no me pude resistir. Tengo que reconocer que yo hice la receta con un bacalao que había sobrado ese día en mi casa, preparado con otra receta y la verdad es que resultó un plato de reciclaje impresionante. Yo había preparado el bacalao confitado en aceite, pero creo que en este caso resulta más suave hecho en agua.


La receta es impresionante. Es una receta típica de Lisboa, que se puede encontrar en muchos restaurantes. En este caso y según nos cuenta Elvira, está basada en la receta del chef  Hernâni Ermida. A los que os guste el bacalao no dudéis en probarla. Sabrosa, ligera, muy completa e ideal también,  para ponerla en cazuelitas individuales en unos entremeses o un aperitivo.

viernes, 21 de enero de 2011

Coca con Sobrasada

Ingredientes :

150 ml de Leche
40 grs de Levadura de Panadería
160 grs de Harina de Fuerza

150 grs de Azúcar Glas
2 Huevos
100 grs de Mantequilla
2 cucharadas de Agua de Azahar
Masa Madre
400 grs de Harina de Fuerza
Sal
150 grs de Sobrasada

1 Huevo

Preparación :

Preparamos primero la masa madre. Para ello templamos un poco la leche, para quitarle el frío y disolvemos en ella la levadura. Mezclamos en un recipiente la leche con la harina, con la ayuda de una espátula, hasta que la mezcla sea totalmente homogénea.

Tapamos con film transparente el recipiente y lo cubrimos con un paño. Lo dejamos reposar en un sitio sin corrientes durante toda la noche.

Por la mañana preparamos la masa definitiva. Con ayuda de las varillas, mezclamos el azúcar con los dos huevos. Batimos hasta que estén totalmente mezclados y espumosos.

Después añadimos la mantequilla a temperatura ambiente, que esté muy blanda, para integrarla bien. Añadimos el agua de azahar. Seguimos mezclando con las varillas e incorporamos la masa madre.


A partir de aquí hay que empezar a echar la harina poco a poco y un pellizco de sal y empezar a amasar. Yo hago todo el proceso en la amasadora, cambiando el accesorio de varilla por el gancho de amasar, pero evidentemente se puede hacer a mano.

Tenemos que conseguir una masa que se pueda trabajar, pero que quede lo más pegajosa que podamos trabajar. Obtendremos un mejor resultado, cuanto más nos cueste trabajar la masa.

Hacemos una bola con la masa fuera del recipiente de la amasadora y la volvemos a poner en el recipiente tapada con un film de plástico. Lo dejamos reposar cinco horas bien tapado y resguardado. La masa deberá duplicar su volumen.


Pasado ese tiempo volcamos la masa sobre la superficie de trabajo engrasada. Tenemos que procurar no añadir más harina. Hay que sacar todo el aire de la masa, de manera que la estrujamos bien, le damos un amasado fuerte, estirando la masa con las manos. Hacemos una bola con la masa y la dividimos en 12 porciones de unos 90 grs cada una.

Boleamos cada trozo de masa para que nos queden bien lisas y antes de cerrarlas introducimos un trozo de sobrasada. Las cerramos bien y las vamos poniendo en dos bandejas de horno, bien separadas unas bolas de otras, ya que aumentarán mucho su tamaño.

Cubrimos cada bandeja con un paño, pero ponemos en cada una dos vasos de manera que el paño no toque la masa. Dejamos que reposen por lo menos 4 horas, hasta que dupliquen el volumen.


Precalentamos el horno a 220ºC y pincelamos los bollos con huevo batido. Lo hacemos con cuidado para no bajar la masa. Metemos en el horno cada bandeja por separado, durante 5 minutos, bajamos la temperatura a 200ºC. y la dejamos  15 minutos más, aproximadamente, o hasta que estén bien dorados.

Sacamos los bollos del horno y los ponemos a enfriar sobre una rejilla. Se comen templados.


Quizás más de uno os hayáis dado cuenta de que he utilizado la misma receta del roscón de Reyes, quitándole la ralladura de limón y naranja y el ron. Y también la decoración. El resto es igual.

Siempre que hemos comido un buen roscón de reyes, nos ha recordado a la Coca de Sobrasada que nos daban en el colegio cuando éramos pequeñas. Era una masa de ese tipo, rellena de sobrasada, pero en el colegio hacían una coca grande, que repartíamos entre 8 personas.

He buscado esa receta por muchos sitios y nunca la hemos encontrado, así que era cuestión de buscar una buena masa. 


En cuanto hemos visto que esta masa de roscón nos salía bien y le hemos perdido el miedo, no hemos dudado en intentar a hacer la coca. Ha sido todo un éxito!!! Es verdaderamente deliciosa, suave, sabrosa, con un olor inconfundible y un sabor impresionante!!!

Todas las antiguas alumnas del Sagrado Corazón de Bilbao, de mi época y anteriores a mi (cuando nos quedábamos a comer en el colegio), sabrán de qué estamos hablando y os recomiendo que os animéis a hacerla. Un bollo delicioso que os traerá muchos recuerdos…..

En esta ocasión he preparado 6 cocas con sobrasada y 6 bollos. Estos últimos estaban sin rellenar y les espolvoreé azúcar por encima antes de hornearlos. Una delicia. La receta es muy parecida a los bollos de Bath, pero creo que éstos han resultado más sabrosos. En mi casa triunfaron.

Mi siguiente objetivo es conseguir el verdadero bollo de mantequilla de Zuricalday…..

miércoles, 19 de enero de 2011

Caldo Verde

Ingredientes :

1 Cebolla Roja
2 dientes de Ajo
700 grs de Patatas
1 hoja de Laurel
200 grs de Col Rizada
100 grs de Chorizo
Aceite de Oliva
Sal
Aceite con guindilla

Preparación :

Cubrimos el fondo de una cazuela con aceite y la ponemos a calentar a fuego medio. Cortamos la cebolla en brunoise, y introducimos en la cazuela. Rehogamos bien y dejamos hasta que la cebolla esté tierna y transparente.

Añadimos el ajo picado y las patatas troceadas, removemos bien y dejamos hacer hasta que el ajo empiece a tomar color. Añadimos un litro y medio de agua y la hoja de laurel. Removemos, llevamos a ebullición, salamos al gusto y bajamos el fuego para que hierva lentamente. Lo dejamos 20 minutos, hasta que las patatas estén tiernas. 


Mientras tanto en otra olla con agua hirviendo con sal, hervimos la col cortada muy fina, enrollando las hojas y cortándolas. En 10 minutos estará lista. La escurrimos bien y reservamos.

Retiramos la hoja de laurel de las patatas y las trituramos con la batidora. Tiene que quedarnos una crema fina y lisa. Añadimos la col escurrida y si hiciera falta un poco de agua de la cocción, dependiendo del grosor de la crema y de cómo nos guste a cada uno. Cocinamos todo junto 5 minutos y rectificamos de sal.

En una sartén freímos el chorizo cortado en rodajas, hasta que se doren. Servimos la sopa y adornamos con unas rodajas de chorizo. Podemos acompañar regándolo con un poco de aceite picante, si nos gusta.

 

Esta sopa es una de las recetas más conocidas de la gastronomía portuguesa. Tengo que reconocer que no me ha quedado muy “verde”, pero es que la col que tenemos por aquí, no tiene nada que ver con la col portuguesa, de un color verde oscuro…. Así y todo, es una sopa deliciosa, con mucho sabor y un toque imprescindible del laurel. Y el punto del chorizo, en este caso un chorizo de Ronda, impresionante...

Por eso aprovecho para participar en el HEMC 50 de este mes, organizado por Nikë de “Cocina con ángel” y que lo ha dedicado a las sopas.

Se pueden encontrar muchas recetas del “Caldo Verde” en la red, pero he vuelto a recurrir al libro de Tessa Kiros, “Piri Piri Star Fish”, como en el caso del “Bacalao a lo Gomes de Sa”. Tengo claro que es una garantía.

lunes, 17 de enero de 2011

Whoopies con Guindas

Ingredientes :

100 grs de Mantequilla
100 grs de Azúcar
2 Huevos
2 cucharadas de Nata
225 grs de Harina con Levadura
½ cucharadita de Levadura Royal
4 cucharadas de Coco rallado
Sal
Colorante Rojo
75 grs de Guindas confitadas

350 grs de Azúcar Glas
100 grs de Queso Philadelphia
20 grs de Mantequilla
Zumo de Limón

Preparación :

Precalentamos el horno a 170ºC. Preparamos primero el relleno mezclando el azúcar con el queso. Los batimos hasta que estén bien incorporados y esponjosos. Añadimos un poco de zumo de limón para aromatizar. Mezclamos con la mantequilla a temperatura ambiente, batiendo con energía, para obtener una mezcla suave y homogénea. Ponemos la mezcla en una manga pastelera sin boquilla y la reservamos en el frigorífico.

Para preparar los whoopies, mezclamos la mantequilla blanda, a temperatura ambiente, con el azúcar, hasta que espumen. Añadimos los huevos, ligeramente batidos, poco a poco y continuamos batiendo. Una vez que estén bien mezclados incorporamos las cucharadas de nata.


En un recipiente aparte mezclamos la harina, la levadura, el coco y una pizca de sal. Añadimos la mezcla a la mantequilla batida. Removemos todo bien hasta que obtengamos una mezcla fina y esponjosa. Echamos unas gotas de colorante rojo, hasta obtener el color deseado. Incorporamos las guindas partidas en trozos pequeñitos y removemos para distribuirlas. Esta mezcla debe ser espesa, para poder hornearla bien.

En unas bandejas específicas para whoopies o en unas bandejas de horno lisas bien engrasadas, vamos distribuyendo la mezcla, con ayuda de una cucharita. Si usamos las primeras, pondremos una cucharadita de mezcla en cada hueco engrasado y no hace falta alisar, porque al hornearlos cogen la forma. Si usamos bandejas lisas, ponemos una cucharada de mezcla y con el dorso de la cuchara, alisamos y damos forma circular, para que nos queden todas lo más parecidas posible. Dejamos espacio entre unas y otras porque al hornearse crecen un poco. 


Horneamos durante 10/12 minutos, hasta que estén firmes al tacto y enfriamos sobre una rejilla.

Para unirlas, cortamos la punta de la manga pastelera y en una parte del whoopie ponemos crema, haciendo un círculo desde el centro. Juntamos con la otra parte del whoopie, presionamos un poco y los vamos colocando en una bandeja, que guardaremos en el frigorífico para que la crema endurezca un poco.


Llevaba mucho tiempo viendo los whoopies por la red y queriendo hacerlos. Como siempre me compré el equipo (bandejas, libros,…) pero no encontraba el momento. Hasta estas navidades, que encontré esta receta en una revista (BBC Good Food) y no me pude resistir a hacerla.


Son tan bonitos!!!!!! Y además están buenísimos. Son facilísimos de hacer y la mezcla de coco y guindas me ha encantado. A partir de ahora y como otras tantas veces, se ha abierto todo un mundo de posibilidades…… y una oportunidad especial para enseñaros el plato de servir que me regaló una amiga. Precioso, verdad?

viernes, 14 de enero de 2011

Cassoulet de Castelnaudary - D.C. January 2011

Our January 2011 Challenge comes from Jenni of The Gingered Whisk and Lisa from Parsley, Sage, Desserts and Line Drives. They have challenged the Daring Cooks to learn how to make a confit and use it within the traditional French dish of Cassoulet. They have chosen a traditional recipe from Anthony Bourdain and Michael Ruhlman.

Ingredientes :

500 grs de Alubias Blancas
2 muslos de Pato Confitado
500 grs de Salchichas Blancas
400 grs de Carne magra de Cerdo
400 grs de Costillas de Cerdo Ibérico
200 grs de Tocino Ibérico
1 Hueso de Jamón
6 dientes de Ajo
1 Cebolla
2 Clavos
1 Bouquet Garni (atadillo de perejil, tomillo y laurel)
1 Zanahoria
1 Puerro
Apio
2 cucharadas de Tomate Frito
Sal
Pimienta Negra

Preparación :

Ponemos las alubias a remojo en agua fría 12 horas antes de la preparación.

Desechamos esa agua y ponemos las alubias en una cazuela cubiertas de agua hasta dos dedos por encima de ellas. Cortamos el tocino en tiras grandes y lo añadimos e incorporamos también el hueso de jamón.

Añadimos también a la cazuela las verduras. La cebolla pelada y entera con los clavos incrustados. El bouquet garni lo ponemos dentro de una gasa, la cerramos bien y lo incorporamos. La zanahoria, el puerro y al apio, los pelamos, los limpiamos bien y los cortamos en trozos grandes para incorporarlos al guiso. Los dientes de ajo los ponemos bien encerrados en otra gasa y los añadimos también. Echamos un poco de sal a las alubias.

Con el fuego fuerte llevamos a ebullición el guiso, bajamos el fuego y dejamos hervir durante 1 hora u hora y media, dependiendo del tipo de judías, hasta que estén tiernas, pero no tienen que llegar a romperse. Durante este tiempo removemos el guiso con cuidado de vez en cuando, sin meter una cuchara, para no romper las alubias, pero cuidando de que no se agarren al fondo y añadimos más agua si vemos que se van quedando secas.

Una vez que las alubias están tiernas, les añadimos dos cucharadas de tomate frito, molemos pimienta negra, removemos bien y las retiramos del fuego. Rectificamos de sal si hace falta. Sacamos el hueso del jamón, las verduras y el bouquet garni y los desechamos. Separamos el tocino y los ajos y los reservamos. Colamos las alubias y guardamos el caldo.

Mientras se hacen las alubias vamos preparando las diferentes carnes. Sacamos los muslos de pato y con toda su grasa los ponemos en una sartén. Los freímos bien hasta que estén dorados y los reservamos.

En esa misma grasa (si es abundante retiramos un poco), freímos las costillas de cerdo cortadas en tiras y saladas, hasta que se doren. Hacemos lo mismo con el magro de cerdo cortado en dados. Y hacemos otro tanto con las salchichas. Reservamos todo sobre papel absorbente para desgrasar.

Con la mitad del tocino que hemos separado del guiso y con los ajos, hacemos un puré en el mortero o con la batidora.

Y llegamos ya a la parte final del guiso. Precalentamos el horno a 160ºC. En una cazuela apta para el horno, preferentemente de barro (es lo que se llama “cassole”, de donde deriva el nombre del guiso) ponemos el resto de tocino que nos ha quedado, cubriendo todo el fondo. Por encima distribuimos una capa de alubias. Desmenuzamos el pato, quitándole bien todas las pieles y huesos y lo esparcimos por encima, a la vez que la carne de cerdo. 

En este punto distribuimos el puré de ajos y unas cucharadas de grasa de pato por encima de todo el conjunto.

Añadimos el resto de las alubias, combinándolas con las costillas y las salchichas, hasta terminar con todos los ingredientes. Cubrimos el guiso con el caldo de las alubias, quedando totalmente tapado y molemos más pimienta por encima. 

Lo metemos al horno durante aproximadamente dos horas, removiéndolo de vez en cuando para romper la película que se va formando por encima. Si se queda seco, le añadimos un poco más de caldo y la última media hora no lo removemos, para que se quede la película dorada para presentarlo al servir.  Tienen que quedar un guiso jugoso, pero no caldoso. Se sirve en la misma cazuela bien, bien caliente.

Este mes el reto de las Daring Cooks era confitar pato, para hacer con ello una Cassoulet.  Como habéis podido comprobar, yo no he confitado el pato, si no que he utilizado unos muslos de Martiko, que para mi gusto están estupendos y sobre todo, que por aquí no resulta fácil comprar muslos de pato frescos. 

Pero si que he preparado la cassoulet, que ha resultado ser un guiso impresionante. Para los amantes de la comida de cuchara es 100% recomendable, una verdadera exquisitez dentro del mundo de los cocidos. Yo lo he hecho con unas judías de Barco de Avila impresionantes, tiernas, suaves y enteras.

Y con un cerdo ibérico de primera y las salchichas que he utilizado son salchichas blancas alemanas. Para los que sois de Bilbao, os diré que son de Thate, de la charcutería “La Moderna”. Me las trajo mi sobrino en su viaje relámpago. Son sabrosas, suaves e ideales para una preparación así.

Esta es una receta de la cocina tradicional francesa, de la región de Midi-Pyrénées, con un origen disputado por varias localidades de la zona. Yo he basado la preparación en varias recetas. La receta del Cassoulet de Castelnaudary de la página oficial de Cassoulet. Por otro lado la receta del libro “Un viaje culinario por Francia” que me parece imprescindible y por último, la receta que aparece, cómo no, en “La Cocina Completa”, mi libro de cocina favorito.

El resultado ha sido impresionante, un plato de legumbres sabrosísimo, con un acompañamiento excepcional. En mi casa ya están esperando a que lo vuelva a hacer……